Gracias a un buen amigo, el otro día descubrimos esta joya, sobre la cual te vamos a dar nuestra opinión, pero sin spoilers, que eso es de mal nacido.
Desde que comenzaron las plataformas de streaming, tales como HBO, Netflix o Prime Video, la oferta visual se ha disparado y, como suele ocurrir, para aumentar la cantidad, desciende —y mucho— la calidad de lo que ofrecen.
Pero, algunas veces, debido principalmente a la competencia entre ellas, aparecen joyitas como la que te contamos hoy.
En un primer momento, cuando la vi anunciada en la plataforma de Amazon, sentí miedo de que fuera algo tipo The Rookie —ya sabes, la serie en la que un policía novato ingresa al cuerpo de Los Ángeles con 45 años—.
Si bien The Rookie incorporaba cosas interesantes, como el uso de la cámara Axon, luego acabó siendo una serie entretenida sin más, más centrada en los escarceos amorosos que en la labor policial.
No es el caso de la serie de la que te hablamos hoy: On Call: Long Beach PD es una obra maestra del mundo táctico. En ella se narran las experiencias de una policía veterana junto a su compañero de prácticas —por traerlo a nuestro territorio—, el cual tiene que ser instruido antes de empezar a patrullar en solitario.
Marcados por la reciente muerte de una agente de la comisaría, se puede ver la evolución de los dos personajes, perfectamente caracterizados, demostrando un gran trabajo de investigación y asesoramiento a la hora de realizar la serie.
Cada capítulo dura entre 25 y 30 minutos, y quiero pensar —mi yo operativo me lo dice— que el asesor ideó esta serie como una parte de la instrucción policial, vamos, para ponerte un capítulo en clase y concienciar a los futuros agentes.
Y es que esta serie, aparte de entretener, ofrece un abanico de reflexiones que deben madurar tanto los operadores como los futuros operadores policiales. On Call es una serie para tomar nota y meditar acerca de qué haríamos en una situación similar.
Lejos de ser la típica serie americana, exagerada y fanfarrona, muestra una realidad policial brutal, enseñando al público el lado humano de las intervenciones que realizan los agentes, hasta detallar los factores fisiológicos previos a una acción armada.
Si bien hay que tener en cuenta que, como siempre que vemos, aprendemos o asistimos a un curso o film proveniente de un país extranjero, la realidad americana dista mucho de la nuestra, se pueden sacar muchas lecciones de esta obra televisiva.
Otro factor que nos encanta es ver la relación y las conversaciones de patrulla junto a un café, algo que pocas veces se muestra en las series de nuestro país, pese a estar profundamente integrado en el ADN policial y ser un motivo clave para la fundación de DFC.
Para cerrar esta reseña, te dejamos un consejo: la serie, como bien decíamos, dura poco, lo que la hace perfecta para verla en segunda vuelta en inglés y mejorar nuestra habilidad en ese idioma con vocabulario específico.
Sin más —que no quiero liarla y acabar haciéndote un spoiler—, te dejo un rato para que vayas a verla. ¡No te olvides de decirnos qué te pareció!